La lipoescultura es la técnica quirúrgica que trata los cúmulos de grasa del contorno corporal de una o más zonas a la vez para remodelar el cuerpo.

Técnica:
En la mayoría de los casos el tratamiento se realiza en una sola sesión y dependiendo del volumen a extraer suele ser ambulatorio, las molestias iníciales son perfectamente controlables con un analgésico leve. El paciente puede reincorporarse a sus actividades habituales a las 72 horas, y empezar el ejercicio físico a las 3 semanas aproximadamente.

Recuperación:
Después de la intervención y a lo largo del primer mes habrá que utilizar una faja y procurarse masajes en la zona tratada para optimizar la recuperación.

La lipoescultura deja unas diminutas cicatrices apenas perceptibles ya que las cánulas por las que se aspira la grasa son muy finas. El tiempo de cirugía depende del volumen a extraer, así como él número de zonas a intervenir.

Tras el primer mes, la reducción de volumen es importante, pero aún se reduce más en los dos meses posteriores, estabilizándose los resultados a los tres meses de la operación.