Un tratamiento facial de efecto peeling que prepara la piel eliminando las impurezas.

Un masaje agradable que exfolia de forma controlada la capa más externa de la piel, retirando las células muertas y favoreciendo a la recuperación y el desarrollo de una piel más saludable.

Elimina las impurezas que produce nuestro propio organismo y las externas (ambientales) quedando la piel más limpia y luminosa.

Se puede aplicar en cualquier tipo de pieles y permite la incorporación inmediata a la actividad diaria.

El tratamiento dura unos 15 minutos y se hace con unas puntas recubiertas con partículas de diamante de diferentes grosores.

Este tratamiento puede combinarse con otros como la oxigenoterapia o la mesoterapia facial.