Detectar el TDAH

A menudo muchos padres son avisados por los maestros de sus hijos de un bajo rendimiento académico o falta de disciplina, otras veces son los propios padres quienes consultan en su entorno inmediato al observar en sus hijos problemas para seguir las normas.

Aunque un suspenso o una rabieta no son indicativos de trastorno, cuando la frecuencia o intensidad de estas señales de alerta son superiores a lo esperable para la edad, conviene consultar con un profesional para descartar la presencia de algún trastorno.

Entre las diversas causas posibles, la más común es la denominada como TDAH, siglas que corresponden al Trastorno por Déficit de Atención-Hiperactividad. Se trata de un cuadro de carácter neurobiológico que se caracteriza por 3 síntomas nucleares:

  • hiperactividad,
  • impulsividad y
  • falta de atención.

Estos síntomas se manifiestan a edades tempranas e interfieren en el rendimiento del niño en diversas áreas.

Las causas del trastorno se deben principalmente a factores genéticos con una heredabilidad del 76%, por lo que es habitual encontrar más de un caso en cada familia.

También se han descrito factores ambientales tales como traumatismos u otras causas de daño cerebral en la infancia, prematuridad, bajo peso al nacer o consumo de tóxicos durante el embarazo.

Cuando el TDAH se manifiesta con otras patologías asociadas (tics, trastorno de conducta, trastornos del aprendizaje, etc.) existen mayores dificultades para de realizar el diagnóstico, empeorando la evolución y la respuesta al tratamiento. Por este motivo, una detección precoz es fundamental para poder establecer la terapia a seguir lo antes posible.

Dra. M. Luisa Joga
Col. 38.271 COMB

Psiquiatra infantil

Policlínic Torreblanca Pediàtric

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