Para una paciente que ha padecido cáncer de mama es muy importante psicológicamente disimular en la medida de lo posible las secuelas causadas por la enfermedad.

Tras la reconstrucción mamaria es posible pigmentar de forma parcial o total la areola, corregir asimetrías entre ambos pechos o simplemente dar color. En todos los casos se contribuye a mejorar considerablemente la actitud psicológica de la mujer, nos referimos a “curar la autoestima”.

Gracias a las nuevas técnicas y a la enorme variedad de pigmentos con los que hoy se trabaja, se consiguen resultados excelentes. Incluso se llega a reproducir la apariencia de relieve 3D dando una total apariencia de volumen del pezón. También se pueden pigmentar los tubérculos de montgomery, los capilares y camuflar las cicatrices post-operatorias que rodean la areola corrigiendo así posibles asimetrías.

Los resultados son asombrosamente naturales

El proceso se realiza en varias sesiones, con descansos de 4 semanas entre sesión y sesión, en las cuales vamos consiguiendo el tono de forma regular, ya que cada piel reacciona de manera diferente a los pigmentos. Buscaremos el color y la forma adecuados para que quede lo más natural posible. La tonalidad de la micropigmentación va perdiendo fuerza con el paso de los años debido a la regeneración de la piel. Por eso es recomendable realizarse repasos que suelen hacerse cada dos o tres años dependiendo de la persona.

Este pequeño retoque es una importante ayuda a las mujeres para recobrar su autoestima, su feminidad y la naturalidad de su cuerpo

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Raquel Gómez
Dermopigmentista de Grup Policlínic