El bruxismo es cada vez más frecuente y en la actualidad el 70% de la población mundial padece este molesto trastorno que generalmente viene producido por el estrés.
Esta afectación se produce por una hiperactividad de los músculos masticatorios (masetero, temporal, etc.) que acostumbra a ser más intensa durante el sueño, produciendo así trastornos que no permiten el correcto descanso.

¿Cómo puedo saber si padezco bruxismo?

De origen multifactorial, el bruxismo, se relaciona en ocasiones con la mala oclusión dental o el estrés, y llega a producir intensas cefaleas, dolor dental y cervicalgia, empeorando así la calidad de vida.

De forma mantenida, el bruxismo puede producir fracturas dentales e incluso artrosis de la articulación temporomandibular.

¿Cómo lo puedo solucionar?

Se han descrito diferentes tratamientos (férulas dentales, relajantes musculares y/o fisioterapia, entre otros). Se ha demostrado que lo más efectivo consiste en combinar diferentes tratamientos y disminuir así la actividad de los músculos comprometidos. De esta manera reducimos las lesiones sobre las estructuras anatómicas orofaciales implicadas (dientes, articulación mandibular, etc.).

El tratamiento con bótox

Mediante la administración de bótox (toxina botulínica) conseguimos disminuir la fuerza de los músculos implicados, sobre todo del músculo masetero. El objetivo del tratamiento es aliviar la presión producida por este acto involuntario de nuestra mandíbula.
Es un tratamiento muy efectivo que disminuye el dolor y las consecuencias del bruxismo con la aplicación repetida de tratamiento.

La duración de los efectos del Bótox oscila entre 6 y 12 meses. Por ello, antes que el paciente vuelva a sentir molestias es recomendable repetir el tratamiento.

¿Funciona?

Recientes estudios demuestran que durante el uso del bótox, hasta un 20-25% de los pacientes se ve libre de bruxismo, y un 70-74% disminuyen de forma satisfactoria sus síntomas.
De esta forma, la toxina botulínica protege las estructuras oro faciales implicadas en el bruxismo, disminuye los síntomas derivados de la hiperactividad muscular y alivia el dolor de forma efectiva tras su aplicación repetida.

Este es un tratamiento que se realiza en consulta, de manera ambulatoria y donde el paciente puede reincorporarse de inmediato a su actividad diaria con mínimos y pasajeros efectos adversos.

Especialista en cirugía plástica y reparadora.


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