La gripe es una enfermedad respiratoria muy contagiosa, producida por el virus Influenza, existen dos grupos principales el A y el B. Se comporta como un resfriado con fiebre alta. También puede haber vómitos, tos, ronquera, dolor de garganta, congestión nasal y rinorrea, en algunos casos también afecta las vías respiratorias bajas ocasionando bronquitis o neumonía.

La gripe resulta a veces más grave en los ancianos, niños y adultos incluidos en los grupos de riesgo de complicaciones. La complicación más frecuente es la neumonía, que puede ser producida por el propio virus o por una sobre-infección bacteriana.

 

¿Con qué frecuencia debo vacunar a mi hijo?

El virus de la gripe tiene la capacidad de cambiar de año en año, ya que existen muchos virus diferentes, de forma que nuestras defensas son incapaces de reconocerlo y por eso puede volver a provocarnos la enfermedad cada nueva temporada invernal.
Por esta razón, cada año los investigadores seleccionan los tres o cuatro virus que puedan causar problemas. La vacuna antigripal ofrece protección contra esos virus, los cuales pueden variar de año en año, por lo que hay que fabricar una vacuna diferente, adaptada a los cambios que haya sufrido el virus.

 

¿A partir de qué edad puedo vacunarlo?

La vacuna de la gripe solo se debe usar en niños a partir de los 6 meses de edad. Se recomienda la vacunación anual a los niños con enfermedades de base que les hagan más propensos a las complicaciones, como asma, diabetes, algunas enfermedades renales, enfermedades del sistema inmunológico, pacientes neurológicos, etc.

También debe vacunarse de la gripe a los niños y resto de convivientes de enfermos en los que podría resultar especialmente peligrosa esta enfermedad, como son los que tienen enfermedades crónicas o de la inmunidad.

Los niños con gripe suelen ser fuente de contagio para sus abuelos y otras personas mayores.

 

Unidad Pediátrica de Grup Policlínic