La cirugía Mohs para tratar el cáncer de piel es la técnica que actualmente ofrece los mayores índices de curación.

El cáncer de piel es una enfermedad muy frecuente en dermatología. Se produce por el crecimiento anormal y descontrolado de células cutáneas que han sufrido un daño celular debido a la cantidad de radiación ultravioleta (UV), procedente de la luz solar natural o artificial, acumulada durante los años.

La cirugía Mohs para tratar el cáncer de piel es un procedimiento quirúrgico que permite eliminar totalmente el tumor.

La cirugía de Mohs es el procedimiento quirúrgico que actualmente ofrece los mayores índices de curación en cáncer cutáneo. Esta cirugía nos permite extirpar el cáncer cutáneo y analizar los márgenes al microscopio durante la cirugía, asegurando la plena eliminación de la enfermedad.

Una vez eliminado el cáncer es posible realizar la reconstrucción del defecto final según la técnica más adecuada; cierre directo, plastia, injerto cutáneo u otras técnicas.

 

Recomendaciones

El cáncer de piel se suele manifestar con mayor frecuencia en la piel expuesta al sol, aunque es posible que se verifique en zonas menos expuestas.

Por ello aconsejamos el uso de crema solar, controlar el tiempo que se está expuesto y evitar las horas más dañinas (entre las 12 y las 16h.). El uso de gafas de sol, sombrillas, gorras, etc. para protegernos también es recomendable, así como la visita al dermatólogo ante cualquier mancha o lunar nuevo o que ya tuviéramos y haya cambiado su forma, textura o color.

Un diagnóstico a tiempo aumenta el porcentaje de curación, la eficacia del tratamiento a seguir y permite valorar realizar un tratamiento menos agresivo.

Por eso ante cualquier duda es recomendable acudir al dermatólogo, el especialista médico experto en el tratamiento global del cáncer de piel y quien puede realizar el diagnóstico y, sucesivamente, indicar la correcta vía terapéutica para eliminar este tipo de cáncer.


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