Con el paso de los años aprendemos a cuidar nuestro cuerpo, ya sea comiendo sano, haciendo ejercicio o mimando nuestra piel. Y es que los años pasan factura y podemos decir que no nos cuidamos ahora como cuando éramos más jóvenes.

“Los 50 son los nuevos 30”

A medida que maduramos -no que envejecemos-, nos preocupamos más por nuestro aspecto físico, y por ello dedicamos más tiempo y buscamos la manera de mejorar y conservarnos mejor.
Es habitual buscar algún “truquillo” casero que nos ayude a rejuvenecer el rostro, como infusiones, masajes, cremas, mascarillas… pero nunca son suficientes para aquellas líneas de expresión llenas de historias y experiencias.

Por este motivo, nuestros especialistas destacan que es a partir de los 50 años cuando hombres y mujeres se preocupan más por su aspecto. Los hombres cambian el chip y se empiezan a interesar por la estética, y las mujeres deciden realizarse ya algún tratamiento para solucionar algunos complejos y lucir más jóvenes.

Cuidado de la piel a partir de los 50.

A partir de los 50 los signos del envejecimiento son más notables debido a las alteraciones hormonales, en el caso de las mujeres provocadas por la menopausia. Estos cambios, llegan a repercutir de una forma muy directa en nuestro bienestar, pero sobretodo en el aspecto de nuestra piel. Deshidratación, arrugas, cansancio, flacidez, rostro apagado… son algunas de las características que queremos evitar en nuestro aspecto.

Es por esto que la medicina estética es la herramienta perfecta para hacer frente al envejecimiento, y así poder conseguir los resultados deseados de una forma más eficaz y natural.

Los tratamientos faciales estrella son:

  • Bótox: Tonifica y tersa la piel al relajar las arrugas de expresión facial, como patas de gallo, arrugas en la frente y en el entrecejo.
  • Ácido hialurónico: Recupera la elasticidad y el volumen natural del rostro en zonas como el mentón, pómulos, surcos nasogenianos, labios, etc.
  • Peelings: Elimina manchas y pequeñas imperfecciones, y regenera la dermis.
  • Radiofrecuencia médica: Estimula y potencia el colágeno de nuestra piel tensándola.
  • Mesoterapia: Restaura los nutrientes vitales de nuestra piel, da luminosidad e hidrata.
  • Hilos tensores (lifting sin cirugía): Elimina la flacidez y tonifica de forma natural el rostro.
  • Plasmage: Tensa los párpados caídos y rejuvenece la mirada.
  • Medicina láser: combate las arrugas más finas y difíciles como las peribucales, elimina marcas y manchas de la piel.

 

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