¿Qué es la cervicalgia crónica?

La cervicalgia es una de las patologías más frecuentes que nos enfrentamos diariamente en nuestra Unidad del dolor y Medicina Regenerativa.
Podríamos considerar como cervicalgia crónica el dolor en la zona de la columna cervical, la parte posterior de la cabeza, los trapecios y hombros que dura más de 3- 4 meses o episodios repetitivos frecuentes durante más de 6 meses, con algunos periodos asintomáticos.
La columna cervical comprende 7 vértebras cervicales (de C1 a C7) que se articulan entre ellas. Entre las vértebras existen unos discos intervertebrales que son como unos cojinetes que amortiguan y favorecen la movilidad de la columna, y los nervios intervertebrales que siguen su trayecto hacia el brazo.

¿Qué estructuras se afectan?

En las cervicalgias crónicas se produce un desgaste de las articulaciones intervertebrales (entre las vértebras) produciendo cervicoartrosis, que causa afectación de los discos, se deshidratan produciendo varios grados de afectación discal.
Desde desgaste del disco, degeneración discal, pasando por abombamiento del disco protusiones discales, hasta hernias discales, donde el material del disco se desplaza hacia afuera, produciendo en ocasiones pinzamiento de los nervios intervertebrales que van hacia el brazo, la famosa cervicobraquialgia, donde el dolor se irradia desde la zona cervical hacia el brazo, pudiendo llegar a los dedos del mano asociado a hormigueos en la misma zona.
En fases más avanzadas puede llegar a comprimir la médula espinal produciendo mielopatía cervical.

 

 

La zona donde más se produce el desgaste vertebral y afectación de los discos es a nivel cervical medio y bajo C4, C5, C6, C7 que es la zona más vulnerable de las cervicales.

¿Por qué tengo dolor cervical crónico?

La columna cervical tiene mucha movilidad y flexibilidad y es responsable de muchos movimientos en la vida diaria y por ello es propensa a tener patologías.
Normalmente es multifactorial. Los motivos en los cuales la cervicalgia aguda pasa a cronificarse son debidos a una combinación de factores físico-fisiológicos y psicosociales.

  • La edad. Antes de la era electrónica la degeneración cervical afectaba a personas por encima de los 65-70 años, ahora en estos últimos veinte años la media es a partir de los 40-45 y la media va bajando progresivamente, la causa principal es por sobreuso o mal uso de los dispositivos electrónicos acompañado del estrés.
  • Sexo. Afecta más a mujeres que a hombres en general.
  • Factores traumáticos. Sobrecarga brusca o inesperada en la columna cervical, en esguinces cervicales tras accidente de circulación, el conocido «Latigazo cervical» o en fracturas vertebrales. Todo ello puede ocasionar en el futuro una degeneración de las articulaciones de la columna con protrusiones/hernias que en el futuro se manifiesten como cervicalgia crónica.
  • Factores genéticos. Deformidades en la curvatura de la columna pueden agravar el grado desgaste articular y desplazan a las vértebras.
  • Actividad profesional. En trabajos sedentarios, misma posición durante muchas horas, caso de trabajo de despacho de 8 horas o conductores profesionales. Se produce sobrecarga de la musculatura de alrededor de la columna cervical, esto provoca presión en las articulaciones y los discos que finalmente se degeneran.
  • Actividad deportiva. Donde sobreutilicemos la columna en malas posturas.
  • Enfermedades reumáticas
  • Factores psicológicos. El estrés, la ansiedad o la actitud pesimista o negativa en la vida agravan y cronifican la cervicalgia.
    La falta de confianza o miedo a volver a recaer produce que no nos ejercitemos o intentemos hacer una vida normal, lo cual conduce a más rigidez y más atrofia muscular y esto conlleva a más dolor, produciendo un círculo vicioso difícil de salir.
  • Pequeños microtraumatismos a lo largo del tiempo. Es la causa principal de los dolores cervicales. Las malas posturas en el trabajo durante periodos largos o en las actividades diarias tanto domesticas como deportivas que sobrecargan las cervicales y que en la mayoría de casos no somos conscientes.
    Pueden comenzar con ligeras contracturas ocasionales para luego ir cronificandose en el tiempo facilitando el desgaste articular progresivo por sobretensión de las estructuras del cuello.

¿Qué síntomas aparecen?

  • Dolor

Es el síntoma principal, en la zona del cuello, trapecio, nuca. El dolor se puede irradiar hacia el brazo de manera ocasional, asociado en ocasiones a hormigueos hasta los dedos de la mano si existe un pinzamiento de los nervios cervicales por una protrusión o hernia discal por inflamación local de estos (cervicobraquialgia).
Hay que tener en cuenta que no todas las protrusiones o hernias son sintomáticas, muchas pasan desapercibidas y al realizar alguna prueba se diagnostican.

  • Contractura y rigidez cervical.
  • Dolor de cabeza. Particularmente por la zona occipital
  • Mareos. En ocasiones por compresión de las estructuras vertebrales

¿Cómo se diagnostica?

Es importante que el diagnóstico sea por un profesional capacitado y con experiencia en patologías de este tipo.

  • Escucha activa. Preguntas relevantes como que te pasa, desde cuándo, cuando tienes más dolor, en qué circunstancias, que te impide hacer, si el dolor se irradia hacia el brazo o si tienes hormigueo o perdida de fuerza en los brazos o manos, como te afecta tu situación familiar y laboral desde el punto de vista emocional, son preguntas poderosas para conectar empáticamente con el paciente.
  • Exploración física. Observar la posición normal del cuello, si existen deformidades o curvatura exageradas en la columna, si hay limitación de movilidad en la columna, donde tiene el dolor, en que movimientos, si existe contractura muscular, sensación de hormigueo en el brazo, perdida de fuerza en el brazo, atrofia muscular, perdida de reflejos etc.

Exploraciones complementarias:

  • Radiografía de columna cervical. Para valorar la curvatura y el desgaste articular con pinzamientos intervertebrales.
  • Resonancia magnética y TAC. Para valorar el grado de lesión. Protrusiones, hernias, estrechamiento del canal vertebral y otras patologías más severas.
  • Electromiogramas. Es ocasiones para valorar el grado de afectación de los nervios que van hacia el brazo.
  • Gammagrafías óseas. Algunas veces para valorar patologías reumáticas o lesiones más graves.
  • Analíticas. Si queremos descartar un proceso inmunológico.

 

¿Cómo tratamos la cervicalgia crónica en nuestra unidad?

En nuestra unidad trabajamos de manera multidisciplinar, donde cada especialista se pone al servicio del paciente para darle un enfoque integral. No solo tratamos la consecuencia evidente de la cervicalgia crónica, es decir el dolor, sino las consecuencias físicas y psicológicas del dolor crónico así como las causas que lo han agravado o precipitado.

  • Trabajo en equipo. Tanto de los especialistas como del paciente para que éste se involucre de manera activa y pueda salir del bucle del dolor.
    Te animaremos a preguntarte ¿qué puedo hacer yo para mejorar mi cervicalgia?
    *Si estas en una fase aguda, donde existe contractura y dolor importante:
  • Reposo, medicación tipo antinflamatorios, analgésicos y relajantes musculares, calor local y cremas antinflamatorias.
  • Fisioterapia. En la fase aguda debe ser poco agresiva, masajes y estiramientos muy suaves, Indiba (diatermia, calor profundo) ayuda a descontracturar la zona.
    *En fases más crónicas. Donde el dolor es más constante y repetitivo:
  • La medicación antinflamatoria no es muy efectiva, recomendamos entonces tratamientos orales más selectivos, tipo opioides o fármacos para el dolor neuropático crónico.
  • Condroprotectores. Suplementos alimenticios que contienen Condroitin Sulfato, Glucosamina, magnesio, zinc, MSM como antinflamatorio natural que pueden ayudar a fortalecer la articulación afecta y mejorar el dolor.
  • Fisioterapia y osteopatía. Dependiendo de tu patología, Magnetoterapia, Laser, manipulaciones, punción seca y estiramientos, para fortalecer la musculatura de alrededor de la columna.
  • Tabla de ejercicios. Te aconsejaremos ejercicios específicos para tu columna, que dependerán del grado de dolor y la movilidad que tengas, diseñados para cada fase con el fin de mejorar la movilidad y el tono muscular perdido.
  • Ayuda Psicológica. Si fuera necesario, es situaciones donde estés metido en el bucle del dolor y pudieras necesitar ayuda y acompañamiento psicológico por la sobrecarga emocional que comporta enfrentarse a un dolor crónico, con lo que todo ello conlleva desde el punto de vista social, familiar y laboral.

Tratamientos biológicos y regenerativos

En los casos en que las medidas clásicas no funcionen o que la lesión se haya cronificado con episodios de remisión y exacerbación frecuentes existen tratamientos no invasivos basados en las propias células del paciente para infiltrarlas en la zona afectada y por lo tanto sin efectos secundarios.
Tenemos una serie de terapias infiltrativas de última generación que ayudan no solo a mejorar el dolor sino a reducir la toma de analgésicos diarios, incluso a dejar de tomarlos ya que ayudan a regenerar y reparar las articulaciones degeneradas, evitando en muchas ocasiones la cirugía.

Son tratamientos poco invasivos, ambulatorios, se realizan en una sala especifica que tenemos en la unidad para ello, bajo condiciones asépticas:
Factores de crecimiento plaquetar . Técnica que utilizamos en nuestro servicio desde hace más de 10 años. Consiste en infiltrar el plasma del propio paciente a través de una centrifugación de la propia sangre del paciente que hemos obtenido a través de una simple extracción sanguínea, aplicándolo en las articulaciones dañadas.

Infiltración de monocitos. Técnica de ultimísima generación para artrosis de columna donde tras una técnica de filtraje celular obtenemos unas células regenerativas de la sangre llamadas monocitos, las cuales las infiltramos en las articulaciones afectadas, con la ventaja que se realiza una sola sesión.

Ozonoterapia. Como tratamiento complementario de las infiltraciones de plasma/monocitos o como tratamiento de base, donde infiltramos ozono como antinflamatorio y para hiperoxigenar los músculos y los ligamentos dañados.

 

Tratamientos quirúrgicos

Afortunadamente la mayoría de las hernias discales no hay que operarlas ya que con tratamientos conservadores mejoran, pudiendo realizar una vida prácticamente normal con algunos cuidados. Aproximadamente un 5 % pueden requerir cirugía.
Hay que ser muy cauto a la hora de operar una hernia discal y el cirujano debe estar muy seguro de ello.No debemos operar por lo que se ve en las pruebas de resonancias sino por los síntomas importantes.

Hay que operar pacientes no radiografías

¿En qué casos acudimos a la cirugía? Tres premisas, que son poco frecuentes.
  1. Cuando el dolor sigue siendo muy agudo o invalidante, que nos impide hacer una vida normal y no mejora a pesar de los tratamientos conservadores durante varias semanas o meses, o caso de episodios repetitivos frecuentes de cervicalgias invalidantes donde buscamos un tratamiento más definitivo.
  2.  Cuando existe afectación de los nervios de la columna que afectan la movilidad del brazo con pérdida de fuerza.
  3.  Cuando la hernia es tan grande (hernia extrusa) que comprime gravemente la médula o las raíces nerviosas que bajan hacia los brazos.
  • Cirugía Mínimamente invasiva.

Técnica quirúrgica de última generación donde realizaremos una rizólisis cervical, a través de unas agujas especiales de radiofrecuencia para bloquear el estímulo doloroso de la columna cervical y la aplicación si está indicado de factores de crecimiento en el disco afectado para regenerar el disco. Se realiza en quirófano ambulatorio bajo sedación y control radiológico.

  • Extracción del disco con o sin la inserción de prótesis de disco artificial en casos muy rebeldes o discos muy afectados.

 

Si tienes alguna molestia o dolor en tu columna que se está cronificando y te preocupa, te recomendamos que consultes con nuestra Unidad del Dolor y Medicina Regenerativa formada principalmente por el Dr. Pairo, el Dr. Adán y el equipo de colaboradores en diversas especialidades y en diversos centros que pertenecen a Grup Policlinic.

Estaremos encantados de ayudarte. Estudiaremos cada caso con detenimiento y aconsejaremos el tratamiento más apropiado de manera individualizada y consensuada con el paciente.
Entre todos intentaremos encontrar la mejor solución para tu patología y mejorar tu calidad de vida desde todos los puntos de vista.

10 Consejos y situaciones a evitar si tienes cervicalgia crónica 

Dr. A. Pairo

Col. 27.311 COMB

Traumatólogo
Responsable de la Unidad del Dolor y Medicina Regenerativa


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