Una dieta antiinflamatoria para personas que sufren dolores crónicos les ayuda a mejorar su calidad de vida.

Muchos de nosotros vivimos con dolor crónico que nos gustaría mejorar.

Dolores musculoesqueléticos de las articulaciones, cervicalgias, lumbalgias crónicas, fatiga crónica, fibromialgia reumática, dolores poliarticulares en general, etc.

Todas estas patologías crónicas nos producen una disminución de nuestra calidad de vida.

La buena noticia es que nosotros como pacientes podemos mejorarlo siempre y cuando hagamos un esfuerzo para sentir que podemos actuar desde nuestro poder personal en contra de este proceso.

 

¿Qué es la inflamación crónica?

Mientras que la inflamación aguda es un proceso natural que nos ayuda a regenerar una lesión en nuestros tejidos. Es decir, nuestro sistema inmunitario nos ayuda a proteger y eliminar lesiones y enfermedades a través de la inflamación aguda.

Esta se convierte en inflamación crónica cuando persiste en el tiempo, dejando de responder al proceso reparador y siendo ahora el caldo de cultivo que contribuye a que nuestros dolores y nuestras lesiones se perpetúen en el tiempo.

En general los procesos que duran más de 6, 8 semanas se pueden cronificar. Esta inflamación mantiene el cuerpo en estado de alerta constante que con el tiempo puede provocar un impacto negativo en nuestra salud.

Las enfermedades inmunológicas, como artritis reumatoide, enfermedad de Chron o el intestino irritable, entre otras responden a este tipo de inflamación crónica.

Por ello más que hablar de dieta antiinflamatoria preferimos hablar de ESTILO DE VIDA ANTIINFLAMATORIO, donde hay que tener en cuenta no solo lo que comemos (somos lo que comemos), sino otros factores enormemente importantes, como el componente emocional.

 

Factores que agravan el efecto inflamatorio crónico en nuestro organismo

Un factor principal es el estrés. Cuando sufrimos estrés y este se cronifica, se genera un torrente de pensamientos negativos en nuestro cerebro.

Como pensamos, como reaccionamos, las preocupaciones diarias, las cosas que nos pasan en la vida nos llevan a producir las llamadas hormonas del estrés, entre ellas el Cortisol, la hormona del estrés por excelencia que incide directamente en el funcionamiento físico y mental, otras que inciden en los dolores crónicos son la adrenalina y la prolactina.

Corazón acelerado, sensación de angustia permanente, sudoración, insomnio, carácter irascible, síntomas de stress crónico, un problema que afecta a millones de personas, la enfermedad del siglo XXI. Todo esto si se prolonga en el tiempo nos aboca a la inflamación crónica de los tejidos.

Otros factores predisponentes son, el tabaco, el alcohol, la vida sedentaria, el no dormir adecuadamente, falta de luz solar, falta de hidratación, estar polimedicados, tomar en exceso antiinflamatorios o analgésicos.

 

Síntomas de alarma en los que debemos descartar una inflamación crónica:
  • Fatiga constante
  • Insomnio
  • Depresión o ansiedad
  • Problemas gastrointestinales
  • Estreñimiento o diarrea o ambas como en el colon irritable
  • Sensación de fiebre
  • Infecciones frecuentes de todo tipo
  • Mal estar general
  • Sensación de ir acelerado todo el tiempo
  • Dolores crónicos musculoesqueléticos.

Estos síntomas pueden variar de leves a severos y durar varios meses o incluso años.
Esta respuesta inflamatoria crónica del cuerpo acelera el envejecimiento y puede eventualmente dañar tejidos, órganos y sistemas, así como afectar el estado emocional de la persona.

El organismo para trabajar en condiciones óptimas requiere un ph entre 7,35 a 7,42, es decir ligeramente alcalino, (ph neutro sería 7). Cuando tenemos un exceso de acidificación, el organismo se encarga de eliminar los residuos a través del hígado, el riñón, los pulmones y la piel para volver al equilibrio.

El problema se presenta cuando día a día, vamos perpetuando la situación de acidificación y así aumentado la cantidad de residuos, como en las situaciones anteriormente expuestas, es entonces cuando nuestro cuerpo reacciona y favorece la inflamación crónica.

 

¿Qué es estilo de vida antiinflamatorio?

Consiste en ser consciente de lo que favorece la inflamación crónica de nuestro organismo, qué es lo que agrava nuestros dolores y nuestro mal estar en general y ponerle remedio y aplicarlo de manera activa.

¿Cómo llevar un estilo de vida antiinflamatorio?
  • Controlar nuestro nivel de estrés, tomándonos las cosas con más calma y reflexión.
  • La inteligencia emocional es un factor clave.
  • Hacer ejercicio físico moderado, cada uno a su nivel, que ayuda a subir el estado de ánimo y mejora las articulaciones, mínimo 3 veces por semana.
  • Exposición a la luz solar con moderación, paseos en un día soleado.
  • Descanso adecuado y de calidad.
  • Controlar nuestros fármacos, tomando lo estrictamente necesario.
  • Hidratando nuestro organismo ,1.5 l de agua al día como mínimo y controlar el sobrepeso que sobrecarga nuestras articulaciones, particularmente nuestra columna y rodillas, todo ello nos ayudara a mejorar nuestro sistema metabólico.
  • Dieta antiinflamatoria, que nos ayudará a equilibrar nuestro organismo, mejorar la sintomatología del dolor, mejorar nuestro sistema inmunitario y digestivo, enlentecer el envejecimiento celular y mejorar nuestro estado de ánimo.

 

¿Qué es entonces una dieta antiinflamatoria?

Es una dieta que mejora la acidificación del organismo llevándolo a la alcalinización, es decir un ph más elevado.

Existen actualmente muchos estudios que demuestran los beneficios de una dieta alcalina.

El envejecimiento de nuestras células, así como la inflamación crónica produce procesos oxidativos en nuestro organismo y por ende radicales libres que perpetúan la acidificación. Por ello una dieta antiinflamatoria alcaliniza nuestro organismo para mejorar el proceso inflamatorio crónico que se ha creado.

De hecho, parte de los tratamientos para mejorar y ralentizar el proceso de envejecimiento (anti-aging), consiste entre otras cosas en seguir un estilo de vida antiinflamatorio para mejorar los procesos oxidativos del organismo que aceleran y repercuten en el envejecimiento.

 

¿Cuáles son los alimentos recomendados para realizar una dieta antiinflamatoria y lo que evitar o disminuir?

Básicamente los que hay que evitar o reducir serían, alimentos acidificantes o proinflamatorios, responsables de este proceso.

  • Proteínas animales, como las carnes rojas, particularmente las poco ecológicas o alimentos altamente procesados, los embutidos.
  • Los ácidos grasos saturados, como son los fritos, o los lácteos particularmente la leche de vaca que es un alimento muy completo pero que es un alimento proinflamatorio, eso no quiere decir que una persona sin estas patologías no tome leche, si no que en personas con propensión a cronificar sus dolencias sería recomendable evitarlo o reducir su consumo. Productos ultra-procesados.
  • Los hidratos de carbono de absorción rápida, como el azúcar refinado, la repostería en general, o las harinas refinadas, así como los cereales ricos en azúcar y el arroz blanco, entre otros.
  • El gluten, respecto a esto, existe algo de controversia, sin embargo, muchos estudios indican que eliminar o restringir el gluten de las dietas, aunque no seamos alérgicos, aunque hay personas sensibles al gluten, evitándolo se favorecen los procesos digestivos y mejora la inflamación crónica. El gluten está presente en el trigo y sus derivados como el pan y la pasta, existen alternativas saludables.
  • Como bebidas a evitar o a bajar en su consumo serían el alcohol, el café, los zumos envasados, las bebidas azucaradas con gas y los helados.
    Todos ellos llevan al organismo a vivir en acidosis.

 

¿Qué alimentos nos podrían ayudar a mejorar nuestro organismo en estos casos?

Serían alimentos con alto poder antiinflamatorio y alcalinizante:

  • Proteína vegetal, berenjena, brócoli, ajo, zanahoria o remolacha entre otras.
  • Los ácidos grasos insaturados (los buenos) ricos en omega 3 como frutos secos, pescado azul, aguacate, o aceite de oliva.
  • Los hidratos de carbono de absorción lenta, como el arroz integral, quinoa, patata, cereales integrales, legumbres.
  • Vegetales de hoja verde, tomates, verduras, crucíferas, como brócoli o coles de bruselas.
  • Semillas, como el lino, la calabaza o la chía.
  • Frutas recomendables, ideal comer 2,3 piezas al día cono mínimo, como sandia, piña cerezas, fresas, frutos rojos, etc.
  • Se pueden comer carnes blancas como pollo o pavo, preferiblemente de buena calidad y ecológico.
  • Especies recomendables, son potentes antiinflamatorios la cúrcuma, el jengibre
    o la canela.
  • Bebidas aconsejables, agua de buena calidad. La hidratación es básica para eliminar toxinas, limpiar el organismo y favorecer la absorción y transporte de los nutrientes, 1,5 mínimo al día. Infusiones tipo té verde, te macha, cola de caballo, cúrcuma, etc.
  • Mejorar la flora intestinal que es el reservorio que nos ayuda a tener un sistema inmunitario saludable con prebióticos, (alimentos que favorecen la multiplicación de bacterias beneficiosas), y probióticos, (bacterias beneficiosas), como el kéfir, potente antinflamatorio.

En resumen, disminuir en la manera de lo posible los alimentos que acidifican nuestro organismo (alimentos proinflamatorios) y potenciar los alimentos alcalinizantes.

Somos partidarios también de ofrecer al paciente, si lo requiere, complementos alimenticios y condroprotectores para completar su tratamiento, así como tratamientos de última generación como la ozonoterapia (tratamiento anti-aging y antinflamatorio), sin olvidar los tratamientos biológicos, como factores de crecimiento y monocitos para mejorar la movilidad y los dolores crónicos articulares, por lo tanto, mejorar su calidad de vida.

En nuestra Unidad del Dolor y Medicina Regenerativa formada por los doctores Pairo y Adán, así como otros especialistas que colaboran estrechamente tratamos al paciente de manera multidisciplinar, para individualizar los tratamientos, y así encontrar siempre la mejor opción que se adapte al paciente, y no al revés. De esta manera involucramos de manera activa al paciente en su patología y trabajamos en sincronía con los otros especialistas.

 

Dr. A. Pairó

Traumatólogo
Unidad del dolor y Medicina Regenerativa Grup Policlínic


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