¿QUÉ ES LA LUMBALGIA CRÓNICA?

Lumbalgia crónica o lumbago se refiere al dolor en la zona de la espalda baja (zona lumbar) que dura más de 3 meses o episodios repetitivos frecuentes durante más de 6 meses, con algunos periodos sin dolor.

La lumbalgia es la de las patologías más frecuentes que nos enfrentamos diariamente en nuestra Unidad del Dolor.

Aproximadamente el 80-85% de la población va a sufrir algún episodio de lumbalgia en su vida, de los cuales un 5 – 20 % se puede llegar a cronificar.

Puede llegar a ser muy incapacitante ya que nos limita nuestra vida diaria y es uno de los motivos principales de las bajas laborales en nuestro país.

La columna lumbar comprende 5 vértebras lumbares (de L1 a L5) que se conectan entre sí por la parte posterior a través de las facetas articulares. La última lumbar(L5) se articula con la primera vertebra del sacro (S1). Entre las vértebras existen unos discos intervertebrales que son como unos cojinetes que amortiguan y favorecen la movilidad de la columna, también existen los nervios intervertebrales que siguen el trayecto hacia las piernas. Todo ello va protegido por unos ligamentos y unos músculos que son el armazón de la columna, que protegen y facilitan la movilidad.

 

¿QUÉ ESTRUCTRURAS SE AFECTAN Y QUE SÍNTOMAS TIENE LA LUMBALGIA CRÓNICA?

En las lumbalgias crónicas se produce predominantemente un desgaste de las articulaciones de las vértebras lumbares, de las articulaciones circundantes y de los discos. Dependiendo de la zona de desgaste tendré unos síntomas u otros.

  • En los discos intervertebrales inicialmente se produce una DEGENERACIÓN que se deshidrata perdiendo su volumen y consistencia. Esto conduce posteriormente a afectación de las articulaciones posteriores lumbares, las facetas, produciendo artrosis de las facetas, el llamado SÍNDROME FACETARIO.

Más del 40 % de las lumbalgias son por este motivo. Se presenta con dolor punzante en una zona en concreto de las lumbares, se puede irradiar hacia el glúteo o parte posterior del muslo, empeora a la extensión o lateralización de la columna, al estar mucho tiempo de pie, cargar peso o al levantase de la cama o de una silla donde llevamos rato sentados, y se alivia al inclinarse hacia delante o al estar acostado en la cama. También aparece con el tiempo rigidez y limitación de movimientos.

  • En fases posteriores se produce  un abombamiento del disco, las llamadas PROTRUSIONES DISCALES y con el tiempo puede conducir a  HERNIAS DISCALES, donde el material del disco se desplaza hacia el exterior del espacio intervertebral, produciendo en ocasiones  pinzamiento-compresión de los nervios intervertebrales locales que tienen su recorrido  hacia la pierna, la llamada CIÁTICA.
    En estos casos notarás, en fases agudas, dolor lumbar agudo y difuso, con espasmo y contractura de los músculos de la columna, que empeora al estar de pie en la misma posición o inclinado hacia delante (la flexión de columna) o sentado mucho rato con el cuerpo inclinado hacia delante. El dolor se puede irradiar hacia el glúteo, ingle o a toda la extremidad inferior, con hormigueo en ocasiones que puede llegar hasta el pie y pérdida de fuerza en la pierna. CIÁTICA.

Hay que decir que la mayoría de las protrusiones no se convierten en hernias y no todas las protrusiones o hernias causan dolor. De hecho, la gran mayoría de adultos mayores de 40 años tienen protrusiones discales por la edad que no suponen ninguna molestia.

La zona donde más se produce el desgaste vertebral y afectación de los discos es a nivel lumbar bajo, L4, L5, S1, que es la zona más vulnerable de la columna, donde se produce más tensión articular.

  • La artrosis también puede afectar otras estructuras vertebrales, el canal lumbar donde pasan los nervios de la columna, estrechándolo, produciendo la ESTENOSIS DEL CANAL LUMBAR.

Aparecen entonces síntomas de dolor lumbar difuso, que se puede irradiar hacia los dos miembros inferiores, que aparece caminando al cabo de un rato y mejora con el reposo.

  • Dentro de las lumbalgias podríamos incluir las SACROILEITIS. Entre el hueso sacro y el iliaco existe la articulación sacroilíaca, donde se puede producir desgaste de esta articulación, a menudo en asociación que las demás patologías.

Aparece el dolor más abajo de las lumbares, en la zona lateral del sacro irradiándose en ocasiones a la nalga o la ingle, que empeora después de estar sentado largos periodos o al levantarse.

Todas estas lesiones se pueden asociar entre ellas, produciendo descompensaciones de las articulaciones, los ligamentos y los músculos de alrededor de la columna (el core) que protegen la columna, produciendo dolor, rigidez y atrofia muscular.

¿POR QUÉ SE HA CRONIFICADO LA LUMBALGIA?

Los motivos porque la lumbalgia se llega a cronificar son multifactoriales, no existe solamente una sola razón, sino la combinación de factores fisico-fisiológicos y psicosociales.

  • Factor fisico-fisiológico, la columna tiene gran movilidad y soporta todo nuestro peso, por ello es propensa a tener desgaste y por ende patologías.
  • Factor psicosocial donde la actitud que tenemos frente al dolor lumbar puede inconscientemente cronificarla. Los episodios repetitivos de lumbalgia con episodios de remisión y exacerbación, sin saber en muchas ocasiones cuando exactamente van a aparecer, producen un efecto negativo en nuestra mente que conlleva a vivir con miedo a recaer. Ciertas actividades domésticas, laborales o deportivas, así como ciertas posturas son evitadas por el paciente para prevenir la aparición del dolor. Esto conlleva más atrofia muscular y más limitación de la movilidad que de nuevo agrava más el dolor, produciendo un círculo vicioso difícil de salir.
Factores que predisponen a tener lumbalgia crónica
  • La edad. A medida que vamos envejeciendo, a partir de los 40 años, las articulaciones de la columna, como tantas otras, se van desgastando y los discos se van deshidratado volviéndose más vulnerables a lesiones. Es la causa más frecuente del dolor lumbar crónico. A partir de los 55 años se incrementa el porcentaje.
  • Sexo. Afecta más a mujeres que a hombres en general.
  • Sobrepeso. Es lógico pensar que el sobrepeso producirá sobrecarga en la columna lumbar favoreciendo el desgaste de sus estructuras.
  • Factores traumáticos. Una sobrecarga brusca o inesperada en la columna lumbar, en caso particular de coger un peso inesperado que produzca compresión en los discos que conlleve una lumbalgia aguda o en fracturas vertebrales por un traumatismo importante, puede ocasionar en el futuro una degeneración de las articulaciones de la columna con protrusiones/hernias que en el futuro se manifiesten como lumbalgia crónica.
Factores genéticos. Deformidades en la curvatura de la columna como Escoliosis o Cifosis pueden agravar el grado de desgaste articular y desplazan a las vértebras.
  • Actividad profesional. En trabajos sedentarios de oficina por falta de ejercicio o por el contrario trabajos muy activos agrícolas o en transporte manual de cargas.
  •  En alguna actividad deportiva donde sobre utilicemos la columna en malas posturas.
  • Enfermedades reumáticas.
  • Pequeños traumatismos a lo largo del tiempo. Muy a tener en cuenta, muchas veces son la causa principal de los dolores lumbares. Las malas posturas en el trabajo o en las actividades diarias, que cambian la curvatura de las lumbares o del sacro. En la mayoría de las veces no somos conscientes de ello y facilitan el desgaste articular. Sostener una postura encorvada o inclinada hacia delante de manera prolongada produce sobrecarga en los ligamentos, músculos y discos intervertebrales.
  • Tabaquismo. Está relacionado con un menor suministro de oxígeno al disco, lo cual favorece a su deterioro.
  • Factores psicológicos. La ansiedad, el stress, la actitud pesimista o negativa en la vida, la falta de confianza, el miedo a volver a recaer, son factores muy a tener en cuenta para cronificar la lumbalgia.

 

¿CÓMO DIAGNOSTICAMOS LA LUMBALGIA CRÓNICA?

Es importante que el diagnóstico sea por un profesional capacitado y con experiencia en patologías de este tipo.

  • Escucha activa. Preguntas relevantes como que te pasa, desde cuándo, cuándo tienes más dolor, en qué circunstancias, qué te impide hacer, si el dolor se irradia hacia la pierna o si tienes hormigueo o pérdida de fuerza en las piernas, cómo te afecta tu situación familiar y laboral desde el punto de vista emocional, son preguntas poderosas para conectar empáticamente con el paciente.
  • Exploración física. Observar cómo camina, si existen deformidades o curvatura exageradas en la columna, dismetría en las extremidades inferiores, si hay limitación de movilidad en la columna o en la pelvis, dónde tiene el dolor, en que movimientos, si existe pérdida de fuerza, atrofia muscular, pérdida de reflejos etc.
  • Exploraciones complementarias.
    • Rx de columna y de pelvis. Para valorar la curvatura y el desgaste articular con pinzamientos intervertebrales.
    • RMN y TAC. Para valorar protrusiones, hernias, estrechamiento del canal vertebral y otras patologías más severas.
    • Electromiogramas. Es ocasiones para valorar el grado de afectación de los nervios.
    • Gammagrafías Óseas. Algunas veces para valorar patologías reumáticas o lesiones más graves.
    • Analíticas. Si queremos descartar un proceso inmunológico.
¿CÓMO TRATAMOS LA LUMBALGIA CRÓNICA EN LA UNIDAD DEL DOLOR?

En nuestra unidad trabajamos de manera multidisciplinar, donde cada especialista se pone al servicio del paciente para darle un enfoque INTEGRAL. No solo tratamos la consecuencia evidente de la lumbalgia crónica, es decir el dolor, sino las consecuencias físicas y psicológicas del dolor crónico, así como las causas que lo han agravado o precipitado.

  • Trabajo en equipo. Tanto de los especialistas como del paciente para que éste se involucre de manera activa y pueda salir del bucle del dolor.
    Te animaremos a preguntarte ¿qué puedo hacer yo para mejorar mi lumbalgia crónica?
  • Medicación. Dependiendo del dolor podremos recomendar analgésicos o antinflamatorios de última generación durante la etapa aguda del dolor.  En general en la fase crónica no son demasiado efectivos, pasando en ocasiones a tratamientos orales más selectivos tipo opioides o fármacos para el dolor neuropático con afectación emocional.
  • Condroprotectores. Suplementos alimenticios que contienen Condroitin Sulfato, Glucosamima, magnesio, zinc, MSM como antinflamatorio natural que pueden ayudar a fortalecer la articulación afecta y mejorar el dolor.
  • Fisioterapia y osteopatía. Dependiendo de tu patología te recomendaremos si fuera necesario tratamiento con rehabilitación de la zona lumbar, con magnetoterapia, láser, manipulaciones y ejercicios específicos para fortalecer la musculatura de alrededor de la columna (el Core).
  • Tabla de ejercicios. Te aconsejaremos ejercicios específicos para tu columna, diseñados para cada fase con el fin de mejorar la movilidad y el tono muscular perdido.
  • Podología. Recomendable, caso de detectar alguna anomalía de la anatomía de la columna, pelvis y extremidades inferiores. Te aconsejaremos visitar al podólogo, para un estudio dinámico de la marcha y plantillas si requiere el caso, para descargar la zona lumbar.
  • Psicología. Creemos importante, en los casos que estés metido en el bucle del dolor, que pudieras necesitar ayuda y acompañamiento psicológico por la sobrecarga emocional que comporta enfrentarse a un dolor crónico, con lo que todo ello conlleva desde el punto de vista social, familiar y laboral.
TRATAMIENTOS BIOLÓGICOS

En los casos en que las medidas clásicas no funcionen recomendamos tratamientos regenerativos basados en las propias células del paciente para infiltrarlas en la zona afecta y por lo tanto sin efectos secundarios.

Tenemos una serie de terapias infiltrativas de última generación que ayudan no solo a mejorar el dolor sino incluso a reducir la toma de analgésicos diarios, incluso a dejar de tomarlos ya que ayudan a regenerar y reparar las articulaciones degeneradas, evitando en muchas ocasiones la cirugía.

Estos tratamientos los realizamos en una sala específica para ello, bajo condiciones asépticas.

  • FACTORES DE CRECIMIENTO PLAQUETAR. Técnica que utilizamos en nuestro servicio desde hace más de 10 años. Consiste en infiltrar el plasma del propio paciente a través de una simple extracción sanguínea en las articulaciones lumbares dañadas.
  • OZONOTERAPIA. Como tratamiento complementario de las infiltraciones de plasma o como tratamiento de base, donde infiltramos ozono como antinflamatorio y para hiperoxigenar los músculos y los ligamentos dañados.
  • Infiltración de MONOCITOS. Técnica de ultimísima generación para artrosis de columna lumbar donde tras una técnica de filtraje celular obtenemos las valiosas células regenerativas de la sangre del propio paciente llamadas monocitos, las cuales las infiltramos en las articulaciones afectadas, con la ventaja que se realiza una sola sesión.
TRATAMIENTOS QUIRÚRGICOS

Afortunadamente la mayoría de las hernias discales no hay que operarlas ya que mejoran con tratamientos conservadores, pudiendo realizar una vida normal. Solo aproximadamente un 5 % pueden requerir cirugía.

Hay que ser muy cauto a la hora de operar una hernia discal y el cirujano debe estar muy seguro de ello.

No debemos operar por lo que se ve en las pruebas de resonancias sino por los síntomas importantes «hay que operar pacientes no radiografías».

¿En qué casos acudimos a la cirugía? Solo cuando se dan estas tres premisas, que son poco frecuentes.

  1. Cuando el dolor sigue siendo muy agudo o invalidante, tanto que nos impide hacer una vida normal y no mejora, a pesar de los tratamientos   conservadores durante varias semanas o meses, o caso de episodios repetitivos y frecuentes de lumbalgias donde buscamos un tratamiento más definitivo.
  2. Cuando existe afectación de los nervios de la columna que afectan la movilidad de la pierna o el pie con pérdida de fuerza.
  3. Cuando la hernia es tan grande (hernia extrusa) que comprime gravemente las raíces nerviosas que bajan hacia los esfínteres.

Rizólisis lumbar. Tratamiento local y ambulatorio, donde a través de unas agujas percutáneas de radiofrecuencia y con la ayuda de RX bloqueamos el estímulo doloroso de la lumbalgia. En casos de dolor crónico lumbar con recidivas frecuentes por protrusiones discales acompañadas de desgaste de las facetas articulares.

Cirugía Mínimamente invasiva. Técnica quirúrgica de última generación donde realizaremos una rizólisis lumbar y la aplicación si está indicado de factores de crecimiento en el disco afectado en caso de que la causa del dolor sea debido a hernias discales para regenerar el disco. Se realiza en quirófano ambulatorio bajo sedación y control radiológico.

Infiltraciones peridurales, lo llevan a cabo nuestro equipo de anestesia, donde se trata de mejorar el dolor ciático por una hernia discal.

Extracción del disco con o sin la inserción de prótesis de disco artificial en casos muy rebeldes o discos muy afectados.

Si tienes alguna molestia o dolor en tu columna lumbar que te preocupa te recomendamos que consultes con nuestra UNIDAD DEL DOLOR Y MEDICINA REGENERATIVA formada principalmente por el Dr. Pairo – Dr. Adán y el equipo de colaboradores en diversas especialidades y en diversos centros que pertenecen al Grup Policlínic.

Estaremos encantados de ayudarte. Estudiaremos cada caso con detenimiento y aconsejaremos el tratamiento más apropiado de manera individualizada y consensuada con el paciente.

Entre todos intentaremos encontrar la mejor solución para tu patología y mejorar tu calidad de vida desde todos los puntos de vista.

¿Quieres saber más?

10 Consejos y situaciones a evitar si tienes lumbalgia crónica

Dr. A. Pairó

Col. 27.311 COMB

Traumatólogo
Responsable de la Unidad del Dolor y Medicina Regenerativa