Una de las causas más frecuentes de dolor en el talón y en la planta del pie es la FASCITIS PLANTAR.
¿QUÉ ES LA FASCITIS PLANTAR?
La fascia plantar forma parte del sistema Calcáneo-Aquileo-Plantar que está formado por el tendón de Aquiles, el hueso del talón (calcáneo) y la fascia plantar.
Identificamos la fascia plantar como una membrana elástica en la planta del pie que se inserta en el hueso del talón y se expande hacia adelante como un abanico hacia la planta del pie hasta la base de los dedos, su función es proteger y servir de soporte del arco del pie y de amortiguador al caminar, correr y saltar, facilitando el movimiento del pie.

La fascia plantar está sujeta a una serie de presiones que pueden provocar que se lesione y que se cronifique con el tiempo.
Algunos estudios afirman que alrededor del 10% de la población puede llegar a padecerla en algún momento.
Generalmente es un proceso benigno que se suele resolver en unas semanas, aunque ocasionalmente se puede alargar en el tiempo.
Si dura más de 3 meses o episodios repetitivos combinados con épocas sin dolor durante 4-6 meses se puede considerar que se ha cronificado.
¿CUÁL ES EL PROCESO Y SUS SÍNTOMAS?
Se inicia con un proceso de inflamación aguda FASCITIS PLANTAR donde se afecta la membrana, normalmente por «microtraumatismos de repetición».
Aparece dolor en el talón en general, o en la zona anterior e interna de este en particular, que puede irradiarse por toda la membrana, particularmente al caminar, sobre todo por la mañana en los primeros pasos para posteriormente durante el día y con el movimiento mejorar. Puede también desencadenarse al estar de pie durante mucho tiempo o al levantarse después de estar sentado o al subir escaleras.
Si no se trata correctamente puede degenerar a inflamación crónica, donde se produce una degeneración del tejido conectivo de la membrana (fibrosis), ésta aparece engrosada, rígida y acortada. El dolor es más continuo y punzante. En estas fases ya no existe inflamación como tal, por ello el verdadero nombre no es FASCITIS sino FASCIOSIS, es decir ya no es un proceso inflamatorio sino un proceso degenerativo, que comporta una pobre vascularización y engrosamiento de la fascia con pequeñas rupturas fibrilares y debe ser tratado como tal.

¿POR QUÉ SE HA CRONIFICADO? FACTORES PREDISPONENTES
Básicamente la «forma de pisar» es sin ninguna duda una las causas principales para sufrir la fascitis plantar y que esta tenga tendencia a cronificarse.
Las causas normalmente son multifactoriales, cuantos más factores más posibilidades que se produzca la lesión.
Factores no modificables:
- Alteraciones anatómicas y funcionales de la pelvis/ extremidades inferiores, que alteran la fascia plantar
Pies cavos (arco del pie elevado), pies planos (perdida del arco del pie) y pie pronado (la carga del pie tiende a desplazarse hacia el lado interno).
En caderas. Dismetrías pélvicas, una cadera más alta que otra
Rodillas. Caso de genu valgo donde las rodillas tienden a juntarse.
- La edad. A partir de los 40/50 años los procesos degenerativos musculoesqueléticos van aumentando, disminuyendo el COLÁGENO y aumentando la deshidratación de los tejidos perdiendo sus propiedades, flexibilidad, potencia, resistencia y elasticidad.
- El Sexo. Predomina en mujeres, particularmente por las caderas anchas que altera el eje de carga.
- Un traumatismo. Tras un mal gesto al hacer algún tipo de deporte de impacto donde la planta del pie ha sufrido una lesión aguda la cual no se ha curado adecuadamente.
Factores modificables:
- Microtraumatismos de repetición. Es la causa más frecuente, particularmente en deportes de impacto repetitivo, correr, saltar en deportes como el tenis, pádel, fútbol, danza o ballet o en corredores.
- Calzado inadecuado:
En verano al llevar chancletas/manoletinas de manera habitual y no solo para ir a la playa. Este tipo de calzado no nos da ningún soporte al caminar. Llevar zapatos con mucho talón de manera habitual. Produce sobrecargas en los gemelos y acorta el tendón de Aquiles y por lo tanto sobrecarga en la fascia plantar.
Calzado muy duro de manera habitual agrava el problema.
Alteraciones de la marcha. Cambio de calzado, calzado muy desgastado que no nos da soporte al pie, cambios bruscos de actividad física o de manera de caminar.
Ir descalzo durante varias horas al día. Las superficies duras del suelo contribuyen a sobrecargar la fascia y cronificar el problema. El único sitio donde se recomienda en la playa.
- Profesional. En la que deben mantenerse de pie muchas horas y con calzado duro de protección.
- Sobrepeso. Evidentemente al aumentar de peso se produce más presión sobre la planta del pie.
- Enfermedades metabólicas y reumáticas. Diabetes, colesterol, ácido úrico
Debemos poner atención por lo tanto a todos los factores, particularmente a los que dependen de nosotros para corregirlos o modificarlos.
¿CÓMO SE DIAGNOSTICA LA FASCITIS PLANTAR?
- Preguntas y escucha activa al paciente. Nos interesara saber cuánto tiempo tiene el dolor, como empezó, las circunstancias que lo alivian o empeoran, si ha habido recidivas, que le impide realizar el dolor, etc.
- Exploración física. Localización exacta del dolor, ya sea en la inserción en el talón o más anterior hacia la planta, observar la inflamación, los nódulos y la fibrosis, valorar el arco del pie, rigidez o tensión en el tendón de Aquiles, las dismetrías pélvicas.
Pruebas complementarias que tu medico puede pedir:
- Rx. Valorar el arco del pie, si existe un » espolón calcáneo». Es una calificación en la parte anterior del hueso del talón. Con frecuencia se pensaba que la fascitis plantar era causada por el espolón en el talón, sin embargo, muchos estudios demuestran que no es así. De hecho, más del 90% de los espolones son asintomáticos. Parece ser que es la consecuencia de la irritación y del stress de la fascia plantar que pueda originar esta calificación.
- Ecografía. Prueba muy útil para valorar donde está la lesión y la calidad de la fascia plantar y si existen signos de degeneración
- Resonancias. Particularmente en fases más crónicas donde interesa valorar la degeneración y la fibrosis, así como las rupturas fibrilares
- Estudio dinámico de la marcha. Prueba que el podólogo realiza para evaluar la pisada.
Hay que tener en cuenta que en muchas ocasiones cuando el dolor aparece por primera vez y el paciente acude al médico y se realizan las pruebas diagnósticas, ya se observan indicios de degeneración de la fascia, lo cual nos ayuda para el pronóstico y tratamiento a seguir.

¿CÓMO TRATAMOS LA LESIÓN EN NUESTRA UNIDAD?
Importante el trabajo en equipo. Tanto de los especialistas de la Unidad del Dolor, tratando no solo las consecuencias de la lesión, es decir el dolor, sino las causas y los factores que lo han cronificado, como dando confianza al paciente e involucrándolo de manera activa para mejorar su lesión.
En las fases AGUDAS
- Reposo deportivo, analgésicos o antinflamatorios, crioterapia (hielo) 3-4 veces al día y alguna pomada antinflamatoria en forma de automasajes.
- Se podría recomendar también una tobillera elástica especifica para proteger la zona o una plantilla de farmacia o talonera de silicona para amortiguar la zona de manera provisional.
- Fisioterapia. Si se considera necesario, en la fase aguda con terapia analgésica, masajes y estiramientos suaves.
- Infiltraciones de cortisona. De entrada, no somos muy partidarios, ya que el alivio es temporal y no trata la causa, sin embargo, en ocasiones si el dolor es muy intenso se podría indicar.
En las fases más CRÓNICAS:
La terapia se basa en la «TRIADA» Fisioterapia, Plantillas especificas por podólogo y revisión del calzado
- Fisioterapia y osteopatía. Dependiendo de la lesión te recomendaremos tratamiento con rehabilitación de la zona con Laser, ultrasonidos, ondas de choque, masoterapia y ejercicios para estirar y fortalecer la fascia, así como manipulación osteopática si fuera necesario para corregir alteraciones estructurales de la pelvis, piernas o pies que estén cronificando el problema.
- Plantillas. Visitar al podólogo para conocer tu forma de pisada ayudara al diagnóstico y al tratamiento, a través de un estudio dinámico de la marcha. Una plantilla especifica por un mal apoyo en las lesiones que se están cronificando puede servir de mucha ayuda.
- Revisión del calzado. Tendremos que valorar el tipo de calzado que llevas si es apropiado, tanto para la vida diaria como para el deporte. Vigilar el calzado demasiado blando o muy rígido, con demasiado tacón o el calzado que no recoge el pie adecuadamente, muy típico en verano donde la mayoría del tiempo vamos con calzado demasiado suelto.
Otras medidas complementarias:
Suplementos alimenticios. Para el cuidado integral musculotendinoso. Contienen antinflamatorios naturales MSM, complejos vitamínicos del grupo B y C y otros productos naturales que pueden fortalecer y nutrir la fascia. Consulta con tu traumatólogo.
Los antinflamatorios en las fases crónicas no tienen mucho efecto, por lo que no los recomendamos.
Te aconsejaremos una tabla de ejercicios específicos que hemos diseñado para cada fase de la recuperación para estirar la fascia y fortalecer la musculatura intrínseca del pie.
TRATAMIENTOS DE VISCOSUPLEMENTACION Y BIOLÓGICOS
En ocasiones si los tratamientos convencionales no han funcionado o dependiendo de la cronicidad y la gravedad de la lesión, aconsejaremos tratamientos regenerativos.
En nuestra Unidad del Dolor y Medicina Regenerativa del Grup Policlinic tenemos una serie de terapias infiltrativas de última generación no tan solo para mejorar el dolor y con ello reducir o eliminar los analgésicos y la inflamación si no para acelerar la recuperación, reparar y regenerar la fascia degenerada y evitar recaídas, tan frecuentes en este tipo de lesiones crónicas, evitando la cirugía.
Las infiltraciones las realizamos ECOGUIADAS, es decir a través de un aparato de ecografía donde nos muestra en la pantalla la lesión, para infiltrar con más fiabilidad y exactitud en la zona afecta:
- Terapia biodisponible con COLÁGENO. Nueva técnica regenerativa la cual Infiltramos directamente la zona de la fascia afectada con Colágeno liofilizado que es lo que adolece la fascia lesionada, para nutrir y reforzar la fascia (más información).
- INFILTRACIONES DE FACTORES DE CRECIMIENTO PLAQUETAR Y LEUCOCITOS. Técnica muy eficaz que realizamos desde hace más de 10 años con muy buenos resultados. Consiste en la infiltración de plasma de nuestra propia sangre, que en nuestro servicio la ozonizamos, para incrementar el beneficio del plasma. Se realiza una simple extracción sanguínea y a través de un sistema de centrifugación, se obtiene el plasma. Este plasma obtenido se aplica en la zona dañada. (más información)
- OZONOTERAPIA. En ocasiones reforzamos los tratamientos biológicos infiltrados al cabo de unas semanas con infiltraciones de OZONO como tratamiento complementario para hiperoxigenar y ayudar a desinflamar la zona.(más información)
TRATAMIENTO QUIRÚRGICO
-En muy pocas ocasiones donde el tratamiento conservador no ha solucionado el problema podemos intervenir mediante una limpieza y desbridamiento de la fascia.
¿Cuánto tarda en recuperarse la fascitis plantar?
Si la fascitis es leve tras tratamiento convencional entre 4 y 8 semanas aproximadamente.
Si la lesión se ha cronificado y se ha prolongado en el tiempo con episodios de agudización y recuperación, puede tardar hasta 6 a 8 meses a pesar del tratamiento convencional.
Afortunadamente con los tratamientos biológicos el periodo de recuperación se acorta a 4-6 semanas, hasta 12 si la lesión está muy degenerada, además evita de manera importante la intervención quirúrgica y las famosas recidivas.
Descubre los 10 consejos para mejorar la fascitis plantar.
Dr. A. Pairó
Traumatólogo, Cirujano ortopédico.
Responsable de la Unidad del dolor y Medicina Regenerativa
